Nosotros hemos sido educados en una estupida ideologia: siempre nos falta algo para estar satisfechos y sólo satisfecho se puede gozar de lo que se tiene.
Hemos aprendido que la felicidad llegara cuando completemos lo que nos falta y como siempre nos falta algo esta idea, vuelve al inicio y nunca podemos disfrutar de la vida.
Esto no significa que debamos abandonar nuestros objetivos. No quiere decir que tengas que conformarte con cualquier cosa.
Porque aceptar es una cosa y conformarse es otra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario